Yo me llamo Gabriel Adame. Nací en Tejas, no lejos de aquí. Mi padre fue militar. Estábamos estacionados en Fort Hood, y luego nos movimos a California, que estaba muy suave en un lugar cerca de Los Ángeles, pero se llama San Pedro. Y después de eso, me moví a El Paso: el desierto, el infierno. Me creyeron ahí en El Paso donde toda mi familia vive. Yo fui a toda mi escuela allí, y desde chiquito, practiqué fútbol americano, también Track n Field. Luego, en ocho grado, yo estaba en todos los deportes como basketball y fútbol. Cuando llegué a la escuela secundaria, me dijeron que no más a jugar un deporte. Entonces, yo escogí seguir jugando fútbol americano hasta que me dislocó mi rodilla el último juego en playoffs.
Mis padres son de Ciudad Juárez, México. Mi mamá tenía mucho orgullo de ser mexicana, y no hablaba inglés. Es la única razón por la que sé un poquito de español. Pero, yo sé que porque yo no hablaba español como mis primos hablaban español, yo sentí que yo no era parte de mi familia mexicana. Yo siempre sabía que yo era diferente. Porque yo no era de México. Yo nací en los Estados Unidos. Pero desde primaria hasta la secundaria de escuela, yo me sentí más y más cómodo con mis primos, y con mi familia. Aunque yo era un poquito diferente, porque yo no sabía español del nivel de ellos que sabían. Yo sabía que yo era familia, y mi dieta, pues, es muy mexicana. Me encantan las tortillas. Me encantan los frijoles. Me encanta toda la comida mexicana. Yo sé que hasta llegar aquí a McCallum, yo puedo decir que me da más orgullo ser mexicano o ser de ascendencia porque yo sé que yo soy un apoyo para los estudiantes que hablan español y no saben inglés. Yo les puedo ayudar a los padres que no hablan inglés también.
Yo quería ser maestro desde el octavo grado. Todavía me acuerdo de mi maestra de álgebra. Ella tuvo que ir al baño durante clase. Además, ella estaba preguntando si alguien puede hacer este ejemplo en la pantalla? Y yo puse mis manos arriba y me dijo que viniera a la pantalla. Usaban el marcador y lo usaban en la pantalla. Yo estaba haciendo todos los pasos, y yo me acuerdo de algunos amigos que estaban diciendo ay, que horrible. Estás haciendo un buen trabajo. Y sentí como me iluminó mi luz. A lo mejor ese sería algo que yo puedo hacer. Mi primer trabajo después de la escuela secundaria, cuando yo tenía 18 años, fue tutor de Avid. Y luego diciendo eso y el tutor ayudando con estudiantes que su primer idioma es español. Yo trabajo con ellos. Y luego fui sub. Y después de sub, maestro. Yo he trabajado en educación toda mi vida.
Yo puedo decir que [cuando] gané este trabajo [en McCallum] de ser maestro, en ese momento, todo estaba trabajando conmigo. Ahora, en ese parte, yo sabía que todo lo que era difícil tenía un propósito. El propósito es llegar a McCallum. Fui un maestro de biología. Y fue un placer ser maestro y entrenador también de fútbol americano de baloncesto. A mí me encantaba. Y es lo que yo estudié en la Universidad de Texas en El Paso.
Me mudé [a Austin] con mi esposa. Ella trabajaba en una compañía que hace aviones, y cerraron ese lugar en El Paso. Nos íbamos a mudar a Alabama, y yo digo que vamos muy lejos y no tengo familia allí. Entonces, era Dallas o Austin, y me dijo, Austin, porque yo siempre quería ir aquí. Cuando nos movimos, terminé mi masters.

Hice una pausa de enseñanza para regresar a la escuela. Para ser subdirector o director, tienes que tener por lo menos tu maestría. La mayoría de la gente toma dos años para ganar su maestría, pero no más me toma un año.
Mi reacción [de ganar el trabajo de subdirector] fue que yo tenía todo el suerte del mundo. Yo sabía que no es fácil ganar un trabajo en una escuela como McCallum. [Estudiantes] saben porque es una escuela muy buena. Cuando me dijo el señor Baxa, yo estaba sonriendo y estoy muy feliz. A mí me da mucho orgullo que ellos me escogieron a mí.
Ahora de ser subdirector, yo me siento como tonto. Estoy aprendiendo todo otra vez. Extraño ser maestro, pero yo hablé conmigo en el espejo y dijo, ‘Gabriel, hace este trabajo por lo menos tres años. Porque yo creo que en tres años tú puedes aprender cómo lo puedes saber más. Lo puedes hacer con más confianza.’ Tengo otro año para decir si este trabajo me encanta o no.
[En McCallum] me gustan más que nada los estudiantes. Son la razón por la que la mayoría de los maestros se retiran aquí. Se quedan por años. No van a otras escuelas. ¿Y por qué? Porque sus padres son muy buenos. Esa es la razón porque ustedes son tan buenos. Esto es un privilegio de servir a ustedes y sus padres y sus hermanos y sus primos. Eso es un privilegio.
Me gusta ayudar a estudiantes con su asistencia, con sus grados, hablar con sus maestros, si tienen problemas con otros estudiantes. Trabajando con los padres también de ese nivel también, trabajando con padres cuando ellos tienen problemas con un maestro o entre ellos, o con el estudiante. Eso me da mucho orgullo. Y también trabajando con mis compañeros de trabajo, con toda mi familia de educación aquí en McCallum. Me encanta porque antes de ser subdirector, éramos todos maestros juntos. Yo sé que me encanta no más trabajar en resolver problemas, porque es todo lo que hago todo el día. Yo no estoy diciendo que yo soy el único que puede resolver problemas. Al contrario, me encanta resolver problemas con el personal juntos, como un equipo. Yo sé que ayudar es parte de mi propósito de vida, pero a veces sé que es duro. Algunas decisiones no son fáciles, y el señor Baxa me ayuda mucho porque yo sé que soy nuevo.
Yo te puedo decir que la enseñanza es algo que yo sé que vas a sentir en tu corazón. Es algo que quieres hacer. No lo vas a hacer por el dinero. Lo vas a hacer porque es algo que tú sientes. Es tu propósito, parte de su visión. Es parte de lo que tú crees que puedes hacer en esta vida. Porque trabajar con niños y jóvenes tiene sus desafíos. No es para cualquier persona. Yo creo que es una persona especial. Pero te puedo decir, si quieres ser maestro, trate de hacerlo porque cualquier persona puede serlo, pero no cualquier persona lo puede hacer bien.
Yo sé que ser maestro siempre va a ser una opción. Siempre va a ser algo que yo voy a tener a través de mi mente. Yo sé que por lo menos yo quiero dar [subdirector] una chance. Pero quiero ser director de una escuela un día, y ojalá que no esté tan lejos en el futuro. Yo no soy tan joven como creo que soy. Pero no quiero pensar en eso tanto ahorita, sino más adelante en el futuro, porque yo quiero poner todos mis pilas, toda mi energía, todo mi esfuerzo en educación.